La cocina del Cup Vell nace del paisaje que nos rodea.
De los campos de la provincia de Tarragona, donde la tierra marca el ritmo de cada estación, y del mar que baña la costa y define su carácter.

Cada jornada empieza escuchando el producto: las verduras que crecen cerca, el aceite que huele a sol, los frutos que llegan en el mejor momento.


Del bosque al plato
Cuando el bosque habla, lo hace a través de las setas y las trufas. Ingredientes que aparecen cuando toca, breves y valiosos, y que llenan la cocina de aromas profundos y memorias antiguas. No se fuerzan, esperan.
de setas y trufas
Aquí la gastronomía es territorio, tiempo y sensibilidad.
de carnes y verduras
Cada plato es una expresión efímera de lo que la tierra de Tarragona ofrecen en ese momento.

En la cocina del Cup Vell no todo es solemnidad. Aquí también se sonríe, se juega y se afilan las ideas… y los cuchillos.

Cada mano sostiene una herramienta diferente, pero todas saben cuándo cortar, cuándo esperar y cuándo dejar que el producto hable solo.

El respeto por el producto no está reñido de pasarlo bien.


